Resumen de Noticias

Costa Rica, Miercoles 23 de Mayo del 2018

De la mano de la miel de abeja logró crear su empresa y sacar adelante a su familia

Isabel Ortega - iortega@rumboeconomico.net

28/09/2017 05:37 a.m.


Hace seis años, la familia de Melisa Mejía empezó a sentir directamente las repercusiones del cambio climático, el cual provocó que en Jocotal de Aserrí empezara a darse sequías que provocaron que el trabajo de su esposo, quien es apicultor, se viera afectado por la reducción de las floraciones en esa zona.

 

Esto provocó preocupación en Mejía, debido a la posibilidad de que esta situación se volviera cada vez más complicada, y su esposo perdiera su empleo, lo que los puso a pensar en nuevas formas de obtener ingresos.

 

Gracias a sus conocimientos en apicultura, el esposo de doña Melisa, empezó a fabricar jabones y cremas basados en miel de abeja y sus derivados. Esta nueva opción captó el interés de Mejía, quien hablo con su esposo para que le enseñara el proceso de fabricación de los productos y ella hacerse cargo de la empresa y así crear la marca Beel.

 

“Quería hacer algo por mí misma, que me permitiera aportar algo a mi familia, y que fuera creado por mí.  Cuando mi esposo empezó a hacer cremas a base de cera, miel de abeja, y polio, nuestro pueblo fue el primero en responder y comprar los productos, y después participamos de la Feria del Jocote, en donde logramos tener una mayor exposición”, contó Mejía.

 

Cuando la emprendedora se incorporó de lleno al nuevo negocio, ella empezó a experimentar con nuevas fórmulas y productos personalizados que llenara las necesidades de las personas. Ahora la empresa produce cinco productos: crema de cera de abeja, crema humectante medicinal, crema de propóleo, jabón de cera de abeja, y bálsamo labial.

 

Además, actualmente Mejía innovó con un jabón de chocolate con colágeno, un producto cosmético pensado en personas de 30 años en adelante.

 

“Nuestros productos tienen un uso cosmético, pero también medicinal, quitan manchas, ayudan a eliminar las espinillas, los talones abiertos, entre otros. Las cremas y jabones tienen propóleo, que sirve para estrías y ojeras”, indicó Mejía.

 

Agregó que emprender no le ha sido nada fácil, ya que al inicio empezó de forma artesanal fabricando sus productos en la cocina de su casa, y ahora cuenta con un pequeño laboratorio donde trabaja ella sola.

 

“Para arrancar con el negocio tuvimos que hipotecar la casa, solicitar los permisos de salud, construir un pequeño laboratorio que cumpla con los requisitos, registrar la marca, solicitar la patente, el uso de suelo y el registro sanitario de cada uno de los productos. No es nada fácil, y hemos encontrado muchas dificultades, pero los resultados han sido muy satisfactorios”, señaló la dueña de Beel.

 

La empresaria contó que una de sus principales dificultades fue el hecho de que cuando fue a las entidades a solicitar sus permisos de funcionamiento, se le presentaron muchas trabas, ya que “hay entidades que nos capacitan para poder emprender, y lo hacen con la mejor intención, pero hay otras que cuando se les solicita la autorización de funcionamiento ponen muchas trabas que en muchas ocasiones no tienen ningún sentido”.

 

En cuanto a las satisfacciones que su emprendimiento le ha dado, doña Melisa señaló que le ha permitido cambiar su personalidad, convirtiéndola en una mujer abierta, segura de sí misma, y le ha permitido desarrollarse personalmente, ya que cuando inició era una persona muy introvertida y ahora es completamente diferente.

 

Además, dijo, este proyecto se logró realizar, en parte importante, gracias al apoyo y financiamiento de Fundecooperación, con quien Mejía realizó su primer préstamo para operar su negocio.

 

“Fundecooperación ha sido muy importante en nuestra vida y estoy segura de que, también en la vida de todas las personas que los buscan. Fundecooperación lleva al empresario de la mano para ayudarle a que haga las cosas bien, a que sienta que tiene apoyo. Dan capacitaciones, dan ayuda mediante la colocación en ferias, ellos son como una familia, son personas que no solo dan plata para el negocio, sino que están adelante de uno para abrirle puertas, y también atrás por si uno se da un tropezón ayudan a levantarse”, contó Mejía.

 

Si se desea adquirir alguno de los productos que fabrica la empresa Beel, estos se pueden encontrar en la feria orgánica de Escazú todos los sábados de 8:00 a.m. a 1:00 p.m.; en Cartago en el Mercadito Azul todos los sábados de 7:00 a.m. a 12:00 m.d.; en la cafetería orgánica en Tarbaca, en la macrobiótica Agua Viva en San José, y en la Pulpería Orgánica en Heredia.

 

Además, hay clientes de Beel que adquieren sus productos para revenderlos.

 

A futuro, Mejía afirmó que desea colocar sus productos en todas las macrobióticas del país, así como innovar en nuevos productos. En este sentido, está realizando pruebas para lanzar al mercado una nueva crema anti arrugas de jalea real.

 

Mejía concluyó con una recomendación para las personas que desean emprender. “Soñar es bonito, pero hacerlo mucho es malo. Hay que buscar llevar a la realidad esos sueños. Hay que tener claro que si uno quiere lo puede obtener siempre y cuando el plan sea real, que no sea algo que está más arriba de las nubes. Para hacer realidad los sueños hay que luchar mucho, y tener claro que muchas puertas se van a cerrar, pero también hay otras que se van a abrir”.


Compartir



Noticias relacionadas




Comentarios



Indicadores

Inflación
Interanual a Abril 2,38%
Tipo de Cambio (CR colones por US dólares)
Compra 560,87
Venta

567,31

Tasa Básica Pasiva (TBP): 6,00%
Tasa Efectiva Dólares (TED): 2,34%

 

Fuente: Banco Central de Costa Rica (BCCR)

 

Últimas Noticias

Lo Más Leído